10 diciembre 2004

Los Señores (notas sobre la visión), 1969

III

Baños, bares, la piscina cubierta. Nuestro herido líder tendido boca abajo sobre la sudorosa baldosa. Cloro en su respiración y en su largo pelo. Ágil, aunque estropeado, cuerpo de un contendiente de medio peso. Junto a el un periodista leal y confidente. Le gustaba rodearse de hombres con un gran sentido de la vida. Pero la mayor parte de los periodistas eran buitres descendiendo sobre el lugar en busca del curioso aplomo de Norteamérica. Cámaras dentro del ataúd entrevistando a los gusanos.

Supone un gran horror girar piedras a la sombra y descubrir extraños gusanos debajo. Las vidas de nuestros descontentos nos son reveladas.

IV

La cámara, como el dios que todo lo ve, satisface nuestro anhelo de omnisciencia. Espiar a otros desde esta altura y ángulo: peatones entran y salen de nuestro objetivo como raros insectos acuáticos.

Poderes yoga. Hacerse invisible o pequeño. Volverse gigantesco y alcanzar las cosas más lejanas. Cambiar el curso de la naturaleza. Poder ir a cualquier lugar en el espacio o tiempo. Convocar a los muertos. Intensificar los sentidos y percibir imágenes inaccesibles, de sucesos en otros mundos, en lo más profundo de la mente de uno, o en las mentes de otros.
El rifle del francotirador es una prolongación del ojo. Mata con su visión injuriosa.
Jim Morrison

09 diciembre 2004

La pequeña muerte

No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.


Eduardo Galeano

(a petición de mi ozita)

08 diciembre 2004

Working Class Hero- Lennon

Ya desde que naces hacen que te sientas pequeño
Porque no te dan tiempo en vez dártelo todo
Hasta que el dolor es tan grande que no sientes nada
Podrías ser un héroe de la clase obrera
Te hacen daño en casa y te pegan en la escuela
Te odian si eres listo y te toman por loco
Hasta que estás tan atontado que no entiendes nada
Podrías ser un héroe de la clase obrera
Después de veinte años de horror y tortura
Se supone que has de elegir un trabajo
Pero ya no puedes funcionar del miedo que tienes
Podrías ser un héroe de la clase obrera
Te drogan con la religión, el sexo y la televisión
Y te crees ingenioso, apolítico y libre
Pero no eres más que un jodido ignorante
Podrías ser un héroe de la clase obrera
<>Te dicen que puedes llegar a la cima
Pero antes has de aprender a matar sonriendo
Si deseas triunfar como los de allá arriba
Podrías ser un héroe de la clase obrera
Si quieres ser un héroe, sígueme

06 diciembre 2004

BANKSY

"Pintar algo en un espacio público para hacer pensar o reir a la gente es un delito. Fagelar tu producto por TV, radio, carteles, spam, anuncios en urinarios, regalos 'gratis' para los niños, etcétera se conoce como márketing".












05 diciembre 2004

Vendrán más años y los harán más ciegos- Wu Ming 6



Afirmaba Walter Benjamin, citando a Lichtenberg: "no son las opiniones de un hombre lo que importa, sino el tipo de hombre que estas opiniones hacen de él". El día 15 de abril de 2002, tras conocerse la derrota de los golpistas y el regreso de Hugo Chávez a Miraflores, El Mundo publicó una columna muy acorde con la línea editorial de la prensa española con respecto al golpe de estado. Gabriel Albiac hacía un paréntesis en su apología sionista, daba respiro a la sublimación elitista y desencantada y se centraba en un abyecto tratado de desprecio: el filósofo insultaba de forma inequívocamente racista a un presidente mestizo elegido democráticamente con una transparencia que nunca hubiera anhelado Bush -ni su hermano- el día de su primera elección como presidente. El filósofo, tan marxista él, se hizo cómplice del racismo de la clase alta latinoamericana, de los golpistas opositores, del imperio partícipe y de todos aquellos demócratas de Venezuela que suelen llamar al hombre que ha ganado en cinco años ocho elecciones “el mono”.
La saña mediática y la campaña de desprestigio de falsimedia fue inaudita, excesiva y rigurosamente difamadora durantes los días del golpe. Pero nadie como Albiac destapó y dio cima a los verdaderos sentimientos de tantos medios de comunicación. La estadística es tajante: Chimpancé (3 veces), gorila o infragorila (3), bestia, homínido, cacho de carne sudorosa, infrahumano (2), simio, matarife (2), asesino. A “Vuelve el Chimpancé”, le siguió “Orangután y estrella”: «Juzga el señor embajador de Chávez ser racista que un dictador aparezca aludido bajo metáforas simiescas en un texto mío. Y está en todo su derecho». La clave estaba en una cita de Malraux de 1951: todos somos bestias, orangutanes. Sólo el ejercicio de la libertad puede convertir a un orangután en un Rembrandt. Pero, «en todo dictador, predomina la bestia sobre el hombre». Chávez, «infragorila balbuciente», eligió este otro camino.
Esta semana Albiac volvió a tratar el tema de Chávez con motivo de su visita y a propósito de las declaraciones de Moratinos. Pero esta vez fue más cuidadoso, menos ruidoso, en su perorata razonada en el diario de Ansón. A los parcos “Tirano Banderas”, algún “vomitivo” y a “déspota de pistolón, que sólo en su privada tele canta sus boleros” (sorprende la contención conociendo su destreza en el insulto) se le unió el recurso comparativo con Mohammed VI, vil sátrapa consentido de los líderes del primer mundo y heredero de sanguinario padre, retratado vívidamente en el libro de Gilles Perrault, “Nuestro amigo el rey”. “¿Qué extraña pulsión suicida lleva a la izquierda europea a anhelar el triunfo militar de las corrientes políticas y religiosas más reaccionarias del planeta?” se preguntaba Albiac hace años, identificando, como Orianna Fallaci, el Islam en su totalidad y a todos los musulmanes con un anacronismo aniquilable enteramente. ¿Alguien se pregunta por qué esa extraña pulsión lleva a los excomunistas europeos, tan conversos, y a todo reaccionario de nuevo cuño, a anhelar el triunfo militar de los poderes más avasalladores y también reaccionarios del planeta?
¿La manipulación mediática sobre el golpe de estado, del sabotaje a la PDSVA, el triunfo referéndum revocatorio (incluso Carter dixit), el asesinato de Danilo Anderson? Ninguno de esos temas ha sido tratado con rigor analítico por el doxólogo Albiac en sus columnas. El filósofo silencia bajo el narcisista sermón cascarrabias, bajo la sublimación de un estilo que delata en cada línea su escritura mediocre, la realidad venezolana con el tamiz de la mentira, la difamación y el insulto. Comenta Albiac de pasada la llamada “mordaza” de los medios de la oposición: Chávez no ha cerrado ni una sola de las bocas –al parecer hermanas del filósofo- que cotidianamente escupen insultos y mentiras. El único canal de televisión clausurado en Venezuela, el canal 8, no fue víctima de Chávez sino de quienes usurparon su presidencia, por un par de días, en el fugaz golpe de Estado de abril del año 2002.
Hablaba Higinio Polo de la lucidez del converso en un articulo magnífico. Desde Talleyrand, Jacques Doriot, Nicola Bombacci a Vargas Llosa las revelaciones por el camino de Damasco han sido muchas y en demasiadas se cumplía eso que afirmaba Brecht de “borra todas las huellas y escupe sobre tus compañeros de ayer”. Ejemplos como los de Horst Mahler, de abogado ultraizquierdista al NPD, Robert Ménard, jefe de Reporteros sin Fronteras, antiguo militante de extrema izquierda, que ahora milita contra Cuba.
Juguemos. ¿Antiguo comunista; después, socialista con Solana; ahora, periodista del ABC y votante del PP? ¿Un olvidado político que pasó del Partido Comunista a la derecha? ¿Antigua miembro de Bandera Roja? ¿Militante en la ultraizquierda? Soluciones: César Alonso de los Ríos. O Ramón Tamames O Pilar del Castillo. O Fernando García de Cortázar, Eugenio Trías. O Jon Juaristi, Mikel Azurmendi, Josep Piqué o la misma Celia Villalobos. Por no hablar de Jiménez Losantos, o de Rosa Montero, agradecida colaboradora de las campañas contra Cuba, y qué decir de ese periodista llamado Pío Moa,
No sorprende Albiac en su recorrido intelectual estos últimos años cuando César Vidal le piropea y dice de él que es “la izquierda pensante”. Albiac sabe que su adaptación a la realidad mediática pasaba por entonar la doxología del poder, la codicia por despedazar a antiguos compañeros y parecer como un lama-dandy apesadumbrado con el mundo, evocando sus excesos del pasado en la Rue D’Ulm de manera periódica y repetitiva. Maneja las viejas usanzas del judas y alardea de su nueva fe bajo la sintaxis enrevesada, cursi y rimbombante del renegado. ¿Derrota ontológica? Ni hablar. Albiac se ha puesto del lado de los que nos quieren derrotados y suelta perlas como estas a propósito de la comparecencia del Aznar en la comisión del 11M: “Y hoy, cuando el único gobernante español que ni asesinó ni robó en el último cuarto de siglo comparece para meditar sobre su paradójica derrota y posterior linchamiento, el cuadro de Jan de Baen me vuelve a la retina. Nada hay más odioso para el pueblo que un político decente”. Elitismo cultural y pleitesía con el poderoso en uno del paseante del Rijksmusseum.
No será la primera ni la última porque vendrán más años y los harán más ciegos.

03 diciembre 2004

De la libre disposición del espacio-tiempo- (La autogestión generalizada)

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El espacio-tiempo creado por la revolución de la vida cotidiana es el conjunto de los territorios liberados del control estatal y del sistema mercantil, y modificados permanentemente por los individuos que aprenden a construir, colectiva e individualmente, cada momento de su existencia.
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Modelo y centro de la vida social, asamblea de autogestión generalizada es la unidad de lugar y de tiempo de la práctica revolucionaria individual y colectiva. Es ahí donde el antiguo proyecto de hacerse haciendo la historia descubre su único camino de realización posible.
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La libre disposición del tiempo y la libre disposición del espacio son inseparables. Es necesario que a cada instante todos puedan estar en todas partes como en su casa. Eso significa prácticamente que cada individuo tiene derecho a edificar cualquier estilo de vivienda, a crear unos ambientes, a desplazarse como le plazca (derecho de nomadismo), a construir sus sueños, a concretar sus recuerdos, a condensar el tiempo de lo vivido, a desmigajarlo en instantes fugitivos, a acabarlo por el suicidio, a explorarlo.
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Una de las menores modificaciones del espacio-tiempo, realizable a breve plazo, consiste en liquidar la distinción entre la ciudad y el campo. Parcialmente invadidas por los campos y los bosques, las grandes ciudades desaparecerán en favor de una gran dispersión y una gran variedad de hábitats, móviles o fijos, efímeros o duraderos.
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El derecho al cambio del espacio-tiempo de la vida cotidiana suscita el derecho a todos los cambios con que sueña la subjetividad (por ejemplo, cambio de aspecto, cambio de nombre según las circunstancias).
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Es prácticamente seguro que la libre disposición del espacio-tiempo aportará modificaciones preciosas en el comportamiento humano. De este modo cambiará nuestra percepción de lo real, y nuestros sentidos, deteriorados por los hábitos embrutecedores de la supervivencia, se afinarán hasta alcanzar una agudeza actualmente insospechable.
La revolución permanente es el pivote racional de todas las pasiones.