31 julio 2004

Cama de arañas

1. In-migrar.

Miramos el edén con un nudo
En la garganta
Mientras el gusano cerraba
Las puertas
De la manzana.

2. Lección.

En el breve kamasutra
Del hombre contra el hombre
Sólo se conocen dos posturas:

La de arriba.
Y la de abajo.

3. Presunción.

La fama es la confirmación
De todas las sospechas.

de "Cama de Arañas", Manuel Fernando Macías Herrera

30 julio 2004

El ladrón de Orquideas

 
Porque estoy incluido en todos los nombres
perdidos o tachados en las agendas
Y se me amontonan los saludos retirados
y el catálogo de desplantes y deserciones.
Porque encuentro todos los ceniceros llenos
de las horas muertas e incineradas.
Porque mi ropa es una cama sin hacer
y nadie me dice levántate y anda
y sal
y muere este fin de semana
y resucita al tercer día
Pierdo el tren de las buenas ocasiones
en la estación del tedio.
Y el invierno es crudo, el verano muy hecho,
el otoño de vuelta y vuelta
Y la primavera no llega.
Es por eso que repito
las mismas líneas de diálogo
como un braille gastado
cuando estoy ciego.

(del libro inédito "Los hermosos bebidos")

29 julio 2004

De sopetón. Sin pensar. Salió esto.

El peso del dolor es una onza
más que el de la vejez esta mañana
jugando a escondidas con el devenir de esta balanza.
Dos platos sin cubiertos,
el atalante de mis hombros quedó en cargar con mis años perdidos,
con mis páginas más sucias, con el minuto del verdugo,
con los espejos que quemaron de tanta desnudez 
y los zapatos gastados.
La sangre seca de mi camisa, las cenizas de las fotografías,
la broza acumulada en el as de corazones
que se pudre en la manga de un traje
que lleva el difunto que fui.


28 julio 2004

Cabezas de ángeles incendiadas


                                                                                     Nosotros, que deseamos sin fin 
                                                                                    Raoul Vaneigem

 
Convictos en el delito de la miel salvaje,
allanan labios huérfanos de la saliva quemante,
del pan de la palabra,
dando a las zancadas el hollar de los lobos,
como apostatas que apuestan por creer en este oleaje,
en esta hambre celeste,
en el censo de la deriva, en la lengua
de luz y furia de las tempestades,
despiertos, insomnes en lo que desean
hasta el horizonte del terror,
brutales, inmensos, invisibles,
gatos que juguetean, que meten la cabeza
en las fauces del domador,
serios, burlones, amenazantes,
crecidos entre viento y mugre,
como astillas que se consumen sin fuego,
sangrando palabras que de lejos,
de tan lejos, resisten sin la cura
del cansancio, sin la tregua del miedo.
Cabezas de ángeles abrasadas,
que engastan la sangre en las palabras
como artesanos que trabajan la larvada ira
del silencio derramado,
Siempre anhelando
un amor de pérdidas y mapas,
Nosotros,
que deseamos sin fin.

27 julio 2004

Blonde on blonde

En esta región de los borrachos
en la que habitan universitarias
que prefieren el fortuna 25 porque es más paquete
en las manos que hace meses sólo cogen apuntes,
está tú, rubia, donde siempre,
como venus naciendo de las bolsas
de plástico y las botellas,
con tus ojos con dos párpados
con tus brazos con dos manos
tus pies con tacones, tu cuerpo con cuatro labios,
tu falda escasa como el trabajo, tu vida sin mí.
Y yo quisiera acercarme, saludarte,
conocer a tus estúpidas amigas, ponerte un piso
invitarte a pisto, compartir el paraguas,
escucharte hablar de tu jefe o de antropología estructural.
Pero tus ojos tienen oftalmólogo diplomado,
tus manos, besamanos, tus labios sellos que pegar,
tu falda un viento que la levanta,
y a mi se me quitan las ganas de ganar.

(del libro inédito "Los hermosos bebidos")
 

EL LOMBROSO, FERRI Y GARÓFALO* EN SU MIRADA

 
Señora mía:
Se coagula el abismo de oro que nos aísla,
los años luz, los años visa, en sus glaucos ojos,
en su mirada, torva y lejana;
perciben el viejo estigma taimado,
el anclado olor a sudor, el cuerpo sometido,
mientras la desnudo como venus naciente
de la arrugada concha de caro atavío
envuelta en la cresta tempestad
de sus mechados cabellos.
Habita en el fondo de su pupila
un forense, señora mía, perito en cuerpos,
que irradian un fiero diagnóstico:
aguerridas manos, rostro sin afeitar,
anchos hombros, sonrisa descarada.
No aparte sus ojos, sueñe que le asalto,
ceda el bondadoso timbre de su voz
al empapado jadeo, al susurro líquido,
deje caer sus párpados y rompa los informes,
porque debe su lozanía a tantas princesas
de sucios pies, hermanas, tan lejanas,
porque el débito de su terso cuerpo
está bruñido en la roña de tantas otras.
Luego evóqueme en el montón de espaldas
que huyen de sus guardianes,
en las iniciales de una página de sucesos.

*Cesare Lombrosso,Ferri y Garofalo son la trinidad de la  psiquiatría que  identificaba a las asesinos por sus rasgos faciales.
 
(Del libro inédito "Resistencia en la tierra")

26 julio 2004

Los planetas en el telediario de la primera


En una canción dicen que "Florent dejó la droga en el 92". En las entrevistas y conversaciones privadas aseguran que son buenos chicos, que están "limpios". Pero todo el mundo sabe que Los Planetas siempre tendrán veneno en la piel.  Sin subterfugios ni hipocresías, pero siempre haciendo uso de unas metáforas harto comprensibles para sus fans. Los Planetas tratan como nadie el tema de las sustancias estimulantes en sus canciones. Y si "De Viaje" es ya un monumental clásico del poprock alucinógeno, la preciosa "Toxicosmos" describe las desbordantes oleadas de un buen "trip" mejor todavía que las viñetas de un Moebius o la lírica farmacológica de un Escohotado. Sí, de algo le ha servido a Jota hincharse a tripis o leer un poco a Huxley.  Dice la leyenda que el vocalista entró en el estudio más puesto que Mister Natural.  "Una semana en el motor de un autobús" es casi un álbum conceptual sobre el tema. Días de desamor y drogas: te deja una tía, te rompes, consagras tu vida al sexo y a la droga, intentas en vano dejarlo y, finalmente, te das de narices contigo mismo, hecho este que no evita que tropieces de nuevo en la misma piedra. Así, canciones como "Laboratorio mágico", "Cumpleaños total" (o la necesidad de narcotizarte para ser feliz, feliz en tu día) o "Línea 1" (la adicción muerde la cola del remordimiento en un círculo vicioso hecho canción), constituyen todo un abc para los que aún no se hayan atrevido a hacer pinitos con la química.