07 octubre 2016

Pido perdón a Fran González





David Monthiel

            Pido perdón a Fran González porque hay gente que piensa que "no se ha hecho nada especial, ya estaba todo", o "sólo se ha abierto la puerta", como el dinosaurio que se despertó y se encontró con una agenda repleta, del verano del estrosamiento. Pido a perdón a Fran González porque Goran Bregovic tocó con sonidos pregrabados, por lo de poner musiquita a la puesta de sol, porque el levante ha pegao tela, por pensar que el escalón de la playa es responsabilidad de Costas. Porque me alegro de que se acabaran las barbacoas del trofeo.
            —Y por lo de las amenazas, ¿no?
            Pido perdón a Fran González porque no tengo nada que enseñarle en el móvil, por no quedar con él en una terraza antes de los plenos y porque me alegro de la unanimidad en lo del programa de alquiler justo. Pido perdón a Fran González por el nuevo Reglamento Orgánico Municipal, por la falta de capacidad de los cambios en el gobierno municipal y no por la sobrada solvencia de los de San Fernando, por las pintadas que afirman que su partido es igual que otro partido y por pensar que están hechas por gente de su partido.
            Pido perdón a Fran González por carecer de un modelo de ciudad que mantenga privilegios y falsas historias de la grandeza del orbe. Pido perdón a Fran González por decirle que en la que dicen que fue cuna de la libertad y del constitucionalismo había un mercado de esclavos muy activo. Por decirle que el tricentenario de la casa de contratación va a celebrar el expolio de una tierra conquistada a sangre y fuego y el genocidio de los pueblos originarios "descubiertos".
            —Pero, ¿y lo de las amenazas?
            Pido perdón a Fran González porque no sé que es una lanzadera de empleo. Porque creo que ser emprendedor esconde empezar a autoexplotarse uno mismo hasta tener empleados a los que explotar. Porque no creo que sea bueno salir en la portada del The Guardian y que todos aspiremos a ser camareros y animadores de hotel. Por que "ser de Cádiz" no soluciona nada. Pido perdón a Fran González porque sigo apostando por proyectos que faciliten, apoyen y desarrollen la música en directo. Porque pienso que necesitamos convertirnos en una ciudad de la cultura, de la música, del arte, del flamenco. Porque creo que es muy positivo, si todo va bien, tener un nuevo patronato.
            —¿Patronato? ¿Y las amenazas? ¿No es un delito grave contra la autoridad?
            Le pido perdón a Fran González por indignarme por los retrasos en la construcción del nuevo hospital, de la ciudad de la justicia y de la paralización de la estación de autobuses, por indignarme por los ERES falsos, por los exdelphi, el fraude de la formación, el calvario de la escuela de hostelería de Cádiz y los cargos fantasma para colocar a hijos de alcaldes. Le pido perdón por mi preocupación ante el recorte encubierto en la educación pública de la Junta, por cerrar aulas para favorecer a los concertados. Por pensar que la buena relación con la UCA también es exigirle que rehabilite el Colegio Mayor, El Olivillo viejo, y ya de paso que la Escuela de Náutica y Valcárcel completen un Campus de Cádiz que nunca se debería haber ido por pelotazos inmobiliarios. Le pido perdón porque me alegro mucho de hayan absuelto a los activistas de Valcárcel.
            —¿Por lo del Croquemongou tampoco?
            Le pido perdón a Fran González por aspirar a una ciudad con carril bici digno, con un centro peatonal. Porque no creo que las instituciones sean mágicas o malignas en sí mismas, y sí transformables, imperfectas. Porque quiero que se mande obedeciendo, porque sé que el poder reside en el pueblo y no en los operadores turísticos. Pido perdón a Fran González porque aún hay ilusionados que mantienen la llamita de la esperanza (yo siempre la llamo fe, a pesar de ser una palabra corrompida por la cristiandad) de un municipalismo que tenga en cuenta a los más desfavorecidos y no a los conquistadores de Cadifornia, ni el funcionamiento del cepo chino.
            Perdona, picha.