17 enero 2008

Moltmann 1964- Enrique Falcón

—a Raquel


... el «final de la historia» cobra de este modo una cercanía palpable...


—Jürgen Moltmann: Theologie der Hoffnung

(1964, veinticinco años antes)

Lo mejor de todo

no es que en el 89 Fukuyama

—asesor del Departamento de Estado de EE. UU.—

no dijera nada nuevo

o viviera del cuento hasta el momento presente.

Lo mejor de todo

es que vienes tú a desmentirlo

de noche cansada, tú cuando regresas

y ocupas la casa, mi temblor y tu boca.

Lo mejor de todo entonces

es que abres el futuro

y recoges sus víctimas para ya no olvidarlas

reventando mis llagas en las llagas del mundo.

Lo mejor de todo entonces:

abrirme así las manos,

tantearme en lo imposible

y amarte mientras pueda.

Para ti

15 enero 2008

PRESENTACIÓN EN SEVILLA DE LA EDITORIAL LIBROS DE LA HERIDA y NOS VEMOS EN LA CALLE

Libros de la Herida estará el jueves 17 de enero a las 20.00 h. en Fnac Sevilla presentando los libros de poemas publicados en la colección “Poesía en Resistencia”: Todas las puertas abiertas, de Pedro del Pozo; Compañero enemigo, de Juan Antonio Bermúdez; y La criminal pasión de poseer, de Manuel Fernando Macías. Los autores visitarán el Fórum de Fnac y acercarán sus poemas de viva voz.

Fecha: jueves 17 de enero.
Hora: 20.00
Lugar: Fnac Sevilla (Avda. de la Constitución, 8)

Entrada libre.

También este jueves 17 de enero se estrena "Nos vemos en la calle" documental sobre el carnaval de Cádiz en la Asociación de la prensa a las 20 horas codirigido por nuestro más broder más broder Abel Aljende, Carmen Guerrero y José Mª Manjavacas. Un estudio sobre las chirigotas extraoficiales ‘ilegales o callejeras’ del carnaval de Cádiz. Fiesta, identidad, cultura de resistencia y patrimonio en el contexto de la globalización.

11 enero 2008

Stephen, Lisey y la complejidad pop

La literatura popular contemporánea descendiente directa y mutante del folletín, nos propone estructuras, lenguajes y personajes cada vez más complejos incluso en obras que son éxitos de venta con facilidad y desenfado. Es el caso del último best seller de Stephen King La historia de Lisey (Plaza y & Janés, 2007).

Zoom out: en realidad, toda la cultura pop es cada vez más compleja y articulada y exige a quien la disfruta de un mayor esfuerzo cognitivo. Un espectador de cine hibernado hace treinta años que despertara hoy quedará un tanto desconcertado no sólo por películas como Syriana, El truco final o Adaptation, sino también por productos de penúltima generación como El club de la lucha o Sospechosos habituales. Le resultarían incomprensibles, inquietantes, imposibles de seguir. Y estamos hablando de cine narrativo, películas “para el gran público”, no de Godard.

Un telespectador de hace treinta años, acostumbrado a narraciones lineales y secuenciales como Chips, Las calles de San Francisco o los dibujos animados de Hanna y Barbera, no entendería nada no digo ya de Perdidos (Lost) o 24, sino tampoco de Urgencias (ER): ritmo hiperquinético, fárragos de personajes, entrecruzamiento de subtramas, narración fragmentada, episodios no autoconclusivos, alusiones que no se pueden descifrar inmediatamente, etc.

Por el contrario, una serie como Dimensión desconocida, que en los años 60 había sido calificada como una joya de complejidad, profundidad y televisión inteligente, hoy se nos presenta como una recopilación de fabulillas: cada elemento se enfatiza ad nauseam, se orienta al espectador en cada escena, todo está preparado para ser “a prueba de idiotas” y no exigir ningún esfuerzo interpretativo.

¿Y qué decir de los dibujos animados? De Scooby-Doo y Huckleberry Hound a Los simpson y Futurama hay un salto de varios años luz. Hasta la telebasura de hoy, esa a la que renunciamos de buena gana, de todos modos es más compleja que la telebasura de antaño: el seguimiento de los juegos psicológicos, las alianzas transitorias, la evolución de la minired social del Gran Hermano sin duda exigen más atención, concentración y actividad sináptica de cuanto exigiera El precio justo o la Carrá cuando te pedía que adivinaras la cantidad de alubias que había en un jarrón.

Más aún: treinta años después del Comecocos (Pac Man), los chavales son expertos en videojuegos muy complicados, mundos virtuales donde es necesario tener en cuanta infinitas variables, tener capacidades relacionales, saber resolver problemas y enigmas, forzar la memoria. ¿Y qué decir del catálogo del mundo-Pokémon, de una complejidad que va más allá de los límites de lo estrafalario y no obstante perfectamente comprensible para nuestros hijos y hermanos menores.

En definitiva: grandes masas de personas son capaces de seguir, decodificar, comentar (interactuando de forma creativa) productos culturales que ayer hubieran sido de vanguardia, que solamente minorías cultas hubieran podido comprender, mientras que hoy disparan los índices de audiencia y baten récords de ventas.

Aunque a veces no parezca, el público ha madurado, se muestra más atento y exigente. Ante todo, se siente –y está- cada vez mas implicado y partícipe, ya n quiere ser solamente audiencie. La cultura pop contemporánea tiende a formar comunidades abiertas de usuarios-reutilizadores. Pro cada serie televisiva o videojuego hay una subcultura de masa, formada por personas que discuten, desmenuzan niveles y episodios, citan, reelaboran, llegan incluso a producir guías no oficiales y manuales on line, crean el diccionario inglés-klingon, realizan videos de aficionados consagrados a su pasión, etc. Y éstos sois “vosotros”, ese “You” a los que Times ha dedicado su portada de fin de año.
Las posibles causas de todo esto son varias, podemos verlas y analizarlas en los próximos artículos, basándonos en investigaciones y reflexiones de especialistas como Henry Jenkins del MIT de Boston (que estudia el rol de los fans y la naturaleza participativa de la cultura pop en la época de internet) o Steven Johnson, autor de Everyrhing Bad is Good for You (Todo lo que es malo es bueno para ti), que indaga las relaciones entre la creciente complejidad del ambiente cultural y el Efecto Flynn, esto es, el pronunciado aumento del CI medio de los niños y niñas occidentales desde hace treinta años.

Zoom in: Stephen King es el escritor más influyente del planeta. Libros, cine TV, cómics, dondequiera que mires encontrarás rastros de su paso. Es también uno de los padres de la complejidad narrativa de la actualidad, y sus hijos lo reconocen sin problemas: Donnie Darko de Richard Kelly era un homenaje a King, Perdidos es una larga serie de homenajes a King, y así sucesivamente. Con todo, las obras de King de hace veinte o treinta años eran más simples y lineales, aunque de todos modos siempre de género, siempre de terror. Eran libros definibles.
La historia de Lisey es indefinible, porque atesora los experimentos y exploraciones realizados por el escritor de Bangor en los últimos tres lustros, atrevimientos que frecuentemente han desilusionado y fastidiado al “núcleo duro” de sus lectores. En L’Unita ya henos hablado de ellos: ha comenzado Beppe Sebaste (8-3-2003) luego quien escribe ha retomado el tema dos veces (16-12-2005 y 4-3-2006). El Rey ha afrontado el viaje iniciático con La torre oscura, se ha sumergido en las “fuentes del lenguaje” y ha salido fortalecido. Con La historia de Lisey nos pone entre las manos su mejor libro desde los tiempos de Dolores Clayborne, y nos ofrece el caso atípico de un maestro que vuelve a superar a los alumnos que lo habían superado. Por su complejidad narrativa, lingüística y psicológico-emotiva, Lisey hace morder el polvo no sólo a muchas novelas “de Autor” (a las que se considera más artísticas” y “serias”), sino también a muchas obras colosales del panorama pop contemporáneo.

Ésta es una novela sobre el amor, el matrimonio y el luto, pero también sobre las relaciones entre hermanas, entre hermanos, entre padres e hijos, escritor y lectores, celebridad y privacidad. Es un libro emotivamente estratificado, impregnado por una inquietante dulzura, que resalta los aspectos menos evidentes y más contraintuitivos del amor, congoja, nostalgia y miedo. Lisey Debusher es la viuda de Scott ALndon, famoso escritor que ha fallecido hace dos años. Han tenido un matrimonio feliz y al mismo tiempo oscuro, cargado de recuerdo reprimidos y secretos. Secretos que se remontan a la infancia de Scott, que ha transcurridos en una granja aislada de Pensilvania junto a su hermano mayor Paul, a merced de un padre psicótico y autolesionista que a pesar de todo amaba a su hijos, los amaba con fuerza y desesperación.


Lisey es incapaz de elaborar el luto y poner orden en el estudio de Scott (un granero reciclado), pero está siendo acosada por fans, académicos y lunáticos interesados en ocasionales novelas inéditas o inacabadas, y tiene que decidir qué hacer. Una mañana entra en el estudio y recuerda, recuerda en círculos concéntricos, a partir del día de 1988 en que salvó la vida de su marido. Además Lisey tiene cuatro hermanas, y una de ellas, Amanda, tiene serios problemas neurológicos. Cuando Amanda entra en estado catatónico, Lisey descubre que Scott, antes de morir, ha preparado para su amada una especie de caza del tesoro (a bool-hunt), una travesía más allá de los confines de nuestro mundo, a cuyo término la viuda habrá podido elaborar el luto.


La novela está montada sobre cuatro flashbacks dispuestos “a matrioska”, recuerdos reprimidos que contienen recuerdo reprimidos que contienen recuerdos reprimidos. En el año 2006 se recuerda una situación que ha sucedido en 1996, en la cual había salido a flote un recuerdo de 1979, que a su vez estaba construida sobre el relato de hechos que habían ocurrido en los sesenta. Estos acontecimientos y recuerdos se viven a caballo entre dos dimensiones, dos mundos paralelos: uno es el nuestro, el otro es Boo’ya Moon, un universo suspendido entre la vida y la muerte, silencio y palabra, horror y alivio. King se desliza hacia atrás y hacia los lados, pasa continuamente de un nivel a orto y de un mundo a otro, y mientras lo hace muta los tiempos verbales, cierra capítulos con frases truncadas, interrumpe bruscamente los flujos de conciencia de los personajes e incluso aplica un cambio radical al punto de vista saltando del penúltimo al último flashback.

Decisiones de esta índole, en el pasado, eran prerrogativa de novelas hipercultas e “ilegibles”; hoy la encontramos en un libro pop y exitoso, en coexistencia pacífica con diversos trucos del oficio de narrador (misterio, golpes de escena, McGuffin, agniciones, etc.).

He leído la edición inglesa preguntándome en cada renglón cómo haría Tullio Dobner para traducir los dialectos particulares y los “léxicos familiares” inventado por King. La historia de Lisey está repleta de neologismos, extraños modismos y misteriosos acrónimos. Los personajes hablan al menos tres jergas diferentes: la de la familia Debusher (rica en apodos y palabras forzadas hacia nuevos significados, como “hollyhocks”), la de la familia Landon (con palabras inventadas como “bool”, “blood-bool”, gomer y “bad-gunky”) y la de la pareja Scott- Lisey (con términos como “smucking”, “sowisa e “incunk”). Aparte de todo esto, King presta particular atención a las diferencias entre los acentos y pronunciaciones de Maine, Pensilvania y Tennesse. Todavía no he visto el texto en italiano pero, como siempre, quiero expresar a Dobner toda mi solidaridad.

Volvamos a leer la descripción que acabo de hacer de La historia de Lisey y tengamos en cuenta que esta obra está vendiendo decenas de millones de ejemplares en todo el mundo. Es uno de los tanto síntomas de una transformación memorable, pero en Italia es difícil que se comprenda. Aquí el debate “oficial” sobre la cultura está dominado por los que, a lo mejor en nombre del arte “verdadero”, o para defender su propia función de mediadores, o porque creen en teoría posfrankfurtianas sobre la perversidad de la TV y de la “cultura de masas”, o bien por simple snobismo, rechazan entenderlo y lanzas anatemas. Sálvanos, padre King, del badgunky de esos bocazas. Quizás sólo tú puedas hacerlo. Pero hasta que no llegue ese días, en fin, sowisa.

por Wu ming 1 (en L'Uniá el 31 de diciembre de 2006)

Traducido por Nadie en particular. Picado por wuming6


Texto aparecido en la revista "Archipiélago" nº 77-78 "El procomún o la reapropiación pública de lo público.


10 enero 2008

La amiga que va para el frío

Amigas,
Es ya miércoles y es el viernes cuando parto hacia la Antártida. Algunas personas recibísteis un primer parte polar, para otras éste es el primero. De las primeras, no todas confirmásteis que os interesaba saber de mí, pero muchas lo habéis dicho de palabra, por eso os vuelvo a incluir a todas. Por supuesto, si alguien quiere una baja, que la pida. :)
Además, y por el mismo precio, estos mensajes van a ir directos a una web, http://partepolar.blogspot.com, donde, si dejáis comentarios no voy a poder leerlos hasta mi regreso a la civilización.
Porque el tiempo que esté en los hielos no tengo mucha conexión a internet, según me han dicho. Cuando el Comandante quiera, podré enviar y recibir emails en esta cuenta de correo, pero no visitar páginas web ni usar otros servicios (chat etc). Y esto es sólo mientras me encuentre en la isla Decepción, porque el resto del tiempo no tengo ni idea de si tendré acceso al correo. Para que os hagáis una idea, este es el calendario estimado (dependiente del estado de la mar) para mi estancia:

11-ENE: Granada - Buenos Aires
15-ENE: Buenos Aires - Ushuaia
18-ENE: Tránsito a la Antártida en el buque Las Palmas.
21-ENE: Desembarco en isla Decepción
25-ENE: Tránsito a Caleta Cierva
26-ENE: Desembarco en Caleta Cierva
30-ENE: Tránsito a isla Decepción
31-ENE: Desembarco en isla Decepción
09-FEB: Tránsito a y desembarco en isla Livingston
13-FEB: Tránsito hacia Punta Arenas, Chile
17-FEB: Desembarco en Punta Arenas, Chile
20-MAR: Buenos Aires - Granada

09 enero 2008

Aguanta, viejo

El escritor uruguayo Mario Benedetti, de 87 años y considerado entre los mejores literatos de Iberoamérica, fue ingresado en un hospital de Montevideo con síntomas de deshidratación, pero su estado es estable, informa ABI.


El poeta, que reside alternativamente entre Montevideo y Madrid para evitar los fríos debido a sus problemas de asma, concurrió el lunes a un control médico rutinario y, al encontrarse algunos valores irregulares, se decidió su ingreso al sanatorio.

La capital uruguaya está soportando un tórrido verano con temperaturas que rondan los 40 grados. El estado de Benedetti es estable, por precaución no recibe visitas y se le realizan algunos análisis complementarios, agregaron los informantes en declaraciones a medios de prensa locales. El poeta uruguayo ha recibido numerosos premios y distinciones entre ellos el Premio Internacional Méndez Pelayo en 2005, o el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1999.

El pasado 18 de diciembre fue condecorado con la orden Francisco de Miranda en grado de "generalísimo" por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en una ceremonia que se celebró en la Universidad de la República, del Uruguay.

La producción literaria de Benedetti está compuesta por más de 80 libros, incluyendo poemas, novelas, cuentos, ensayos, obras de teatro, crónicas de humor y guiones de cine.

08 enero 2008

Angelus Novus- Walter Benjamin

Tengo las alas prontas para alzarme,
Con gusto vuelvo atrás,
Porque de seguir siendo tiempo vivo,
Tendría poca suerte.
Gerhard Scholem: Gruss vom Angelus.

Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En él se representa a un ángel que parece como si estuviese a punto de alejarse de algo que le tiene pasmado. Sus ojos están desmesuradamente abiertos, la boca abierta y extendidas las alas. Y este deberá ser el aspecto del ángel de la historia. Ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde a nosotros se nos manifiesta una cadena de datos, él ve una catástrofe única que amontona incansablemente ruina sobre ruina, arrojándolas a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero desde el paraíso sopla un huracán que se ha enredado en sus alas y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras que los montones de ruinas crecen ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso.

Tesis sobre la filosofía de la historia

04 enero 2008

Homenaje a Andrés Aubry

Raoul Vaneigem

Aquellos que luchan por la emancipación del hombre y el fin de la opresión mercantil no necesitan conocerse para reconocerse. Mi breve encuentro con Andrés Aubry bastó para confirmarme que en todas partes del mundo se levantan voces capaces de romper el tremendo silencio que condena a cada quien al aislamiento y al miedo con el único objetivo de nublarle la conciencia y enviarlo a engrosar el rebaño de los resignados.

Fue uno de esos amigos que me ayudaron a conocer mejor el movimiento zapatista y que me incitaron a plantear la pregunta: ¿qué lecciones podemos sacar de la experiencia zapatista para Europa? ¿Por qué Europa? Porque pavoneándose de ser la cuna de la democracia, ha devenido su ataúd: la asfixia bajo la tapa de la corrupción. Porque las libertades comerciales pisotean las libertades del ser humano. Porque en los países donde no hay ni paramilitares ni escuadrones de la muerte ni asesinatos políticos, los explotados se resignan, se aplanan, se arrastran como si estuvieran aún bajo la bota de esas temibles tiranías a las que apenas ayer no dudaban en combatir valerosamente. Digámoslo: nunca en Europa la amenaza militar y policiaca ha sido tan irrisoria y nunca ha reinado entre las masas una servidumbre voluntaria tal, que hace dicha amenaza prácticamente inútil, puesto que la mayoría se somete sin necesidad ni de látigo ni de zanahoria.

En fin, porque el culto a la rentabilidad, a la mercancía, al dinero a cualquier precio, rompe el impulso de una solidaridad, de una rebelión, de una generosidad, de un instinto de vida y de un sentido humano, del que la Comuna de París, las colectividades anarquistas de la revolución española y el movimiento de las ocupaciones de mayo de 68 han inscrito la huella indeleble en nuestra historia.

Las buenas conciencias nunca faltan para recordarnos que los ejércitos de la burguesía aplastaron la Comuna, que el partido estalinista destruyó las colectividades españolas, que la montaña de mayo de 68 dio a luz a una generación de ratas burocráticas y negociantes sin escrúpulos muy estimados por el Estado y las multinacionales. El pretendido deber de memoria, que nos enseña los horrores del pasado, las guerras, las masacres, la santa inquisición, los pogroms, los campos de exterminio y los gulags, perpetúa el viejo dogma de una impotencia congénita del hombre para vencer el mal, para liberarse de la opresión secular. Quieren hacernos creer que el hombre es un esclavo, incapaz de crear su propio destino, que está condenado a ser un engrane en la máquina económica que exprime lo vivo para que escurran sangre y dinero. Mientras que las ideologías de los partidos y de los grupúsculos se vaciaron de sustancia, dando lugar a un clientelismo político calcado de las campañas promocionales de los supermercados, hoy intentan servirnos sus cadáveres como una novedad. Aquello que en el pasado demostró su carácter nocivo, regresa como la peste del caño: el liberalismo, esa impostura que identifica la libertad individual a la rapiña; el nacionalismo, hacedor de guerras; el fanatismo religioso; los restos del bolchevismo; los nostálgicos del fascismo. Tras lo cual se decreta que el hombre no aprende nada y comete siempre los mismos errores. Pero es sólo de la historia de su falta de humanidad que los seres humanos ya no obtienen lecciones. Si reiteran, en una parodia a la vez ridícula y sangrienta, las peores aberraciones del pasado, es porque todo juega para hacerles olvidar lo que, de siglo en siglo, se han atrevido a hacer para tratar de vivir mejor.

Yo llamo derrota al ahogamiento de las libertades individuales por el individualismo liberal, por la mentira del nacionalismo identitario, por la impostura del pretendido comunismo, por el socialismo y la democracia corruptas, por la dictadura de las libertades económicas. No llamo derrota la Comuna de París aplastada por los versalleses, los consejos obreros y campesinos liquidados por Lenin y Trotsky, las colectividades libertarias españolas destruidas por los estalinistas. Porque lo que la libertad de vivir construyó y que las armas de la muerte aparentemente vencieron, renace sin cesar. De su carácter inacabado debemos sacar las lecciones, ya que a nosotros nos corresponde ir más lejos.

Mi manera de rendir homenaje a Andrés Aubry, de saludar el combate de Oaxaca, de afirmar mi solidaridad con la lucha zapatista, es contribuir a una toma de conciencia universal, es recordar que existe en cada cual una vida verdadera que quiere florecer, una vida plena de creatividad, capaz de quebrar la poderosa máquina económica que nos rompe, pero que a la vez está resquebrajándose a sí misma.

No hay placer más grande, y por demás, eficacia más segura, que mejorar nuestra vida cotidiana, sabiendo que en todas partes del mundo millones de seres son guiados por la misma pasión, aun cuando los poderes del dinero muerto aprisionan a los oprimidos en la desesperanza y la resignación. Actuar sobre nuestro ambiente de modo que favorezca nuestra existencia cotidiana es obrar en favor de la humanidad, ya que la felicidad de uno solo no es nada si no apunta a la felicidad de todos.

Tengo la convicción de que la violencia de lo vivo barrerá la violencia de la opresión mercantil. No tengo la pretensión del “¡Venceremos!”, deseo tan sólo que cada vez más cobre fuerza en cada mujer y en cada hombre ese “Queremos vivir”, que es el grito espontáneo de la infancia. Es de esa infancia que nacerá la infancia del mundo al que aspiramos.

* Escritor y filósofo belga

Traduccion: Raúl Ornelas Bernal