15 junio 2007

DEPRESALIA

Comienza como un daño del tiempo

en mitad de la vida en tus ojos.

Viene con sus sicarios tan sombríos,

a traición, exigiendo una venganza

de indigna y pequeña alma.

Siempre ajusta las cuentas con los días

tachados, con los días perdidos,

a golpes de hiel, a golpes de inercia

a golpes de desesperanza.

A golpes.

La depresalia, espina tragada.

Erizo, amor, la ira, el vértigo,

comienza en nuestras manos

en las que aún quedan palabras.

Comienza cuando nos fuerza

a agachar la cabeza.

Cuando en nuestros pies aún quedan verbos.

2 comentarios:

Cucaracha homicida dijo...

Me quedé días embovado con el último verso =)

David Franco Monthiel dijo...

usted siempre tan cumplida.

gracias amiga.

salur