11 junio 2011

REVISTA RIVADAVIA nº 45

Yuri Gagarin que estás en los cielos
Franco Monthiel, David
Col. Alumbre. Narrativa Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial, 2011

Como continuación de la línea de ‘Narrativa’ en la colección ‘Alumbre’ su nuevo director, M.A. García Argüez propone a un autor gaditano que en materias de prosa pronto dejará de ser desconocido. Una muestra para hacerse una idea de dónde proviene es su último título publicado ‘Las cenizas de Salvochea’ (El Baile del Sol, 2008).
Instalado en la poesía; David Franco, quien ha sido recogido en la obra ‘Once poetas críticos en la poesía española contemporánea’ (Bol. Rivadavia nº 35) hace su desembarco en éste, un nuevo género literario para él, de la mano de una obra que se articula en torno a veintinueve relatos que van desde el microrrelato ‘Sucesión’ a composiciones más extensas ‘Los motores que mueve las hélices’. En ellos la crítica y el compromiso social bajo recursos irónicos y recurrente frescura hacen de su lectura todo un acto de diversión. Sin olvidar hacer mención al exquisito acabado editorial que desde el aspecto material le da forma. De él se podría decir que es un autor valiente tanto en el contenido como en los aspectos formales a los que recurre
para concretar su arte. Obra muy recomendable para las plácidas tardes de verano cerquita de la orilla del mar o para el disfrute de la sierra gaditana.


Miguel Ángel García Argüez (La Línea de la Concepción, Cádiz) ha publicado diversos libros de poemas, narrativa, textos teatrales, infantiles.... Pertenece al colectivo “La Palabra Itinerante” con quien, entre otros proyectos, lleva por teatros y salas el espectáculo escénico-poético “Todo se entiende sólo a medias” (www.soloamedias.net). Además, forma parte de ARWEZ, banda que auna poesía y música (www. proyectoarwez.blogspot.com). Por si esto aún te parece poco, ahora es, también, el nuevo coordinador de la Colección Alumbre del Servicio de Publicaciones de la Diputación de Cádiz.
- “Yuri Gagarin que estás en los cielos” es el nuevo libro de la colección Alumbre-Narrativa, ¿qué te parece la propuesta y la labor desarrollada por David Franco Monthiel?
GA - David es un escritor interesantísimo, aún por descubrir en su propia ciudad. Su trayectoria poética, desarrollada en varios poemarios y antologías señeras, es conocida, editada, admirada y seguida con mucha más atención fuera de Cádiz que entre sus propios conciudadanos. Para la colección Alumbre y para el Servicio de Publicaciones de la Diputación es un lujo haber dado cauce al primer libro de relatos de un poeta de su importancia. Y, además, David nos ha regalado un libro sorprendente, original, divertido y con conciencia social.
RV - Tú mismo publicaste “Cambio de agujas”, un libro de poesía, en la colección libros de bolsillo de la Diputación de Cádiz. ¿Qué recuerdos tienes de aquellos momentos? ¿Qué sensación se tiene al estar al otro lado de la barrera?
GA - Fue un placer sentirse apoyado por la Colección y por el entonces coordinador, Jesús Fernández Palacios, que ha estado al frente del proyecto durante tantos libros. Ahí queda hoy la colección: quien quiera estudiar la producción poética en Cádiz de estos años tendrá que acudir a esa colección como espacio de referencia. Ser autor ya publicado me ha ofrecido, además, la perspectiva adecuada para detectar los pequeños errores que ahora se pueden subsanar.
RV - Hablemos del futuro, ¿cuáles son tus proyectos más inmediatos en la coordinación de una colección como “Alumbre”?
GA - Creo que el punto más débil de la colección ha sido siempre el de la distribución y la promoción. Y no me refiero, claro, a que el libro acceda a los grandes canales de distribución comercial, sino a que se inserte en la red de lectores que hay, al menos, en la propia provincia, red en muchos casos conectada directamente con el Área de Cultura de la propia Diputación. Me refiero a la red de bibliotecas, clubes de lectura, técnicos culturales de ayuntamientos, público destinatario de campañas de promoción de la lectura, como las del COCU. Tenemos a los lectores, tenemos a los técnicos y tenemos los libros, sólo hace falta activar los conectores y, con un poco de imaginación y poco o ningún presupuesto extra, trenzar vínculos y maximizar las posibilidades tanto de los libros como de las propias redes ya existentes. Y eso sí que sería promocionar la literatura de y para la provincia. De nada sirve publicar si luego los libros se quedan en sus cajas o tienen una escasa trascendencia entre lectores.
RV - En tu obra se emparejan la literatura y la música, la imagen y la palabra, la poesía y el teatro. Sabemos que hay una fuerte relación entre narrativa y cine. ¿Qué repercusiones tendrán tu experiencia anterior en la nueva labor que tienes por delante? ¿Saldrá algún corto en colaboración con la Fundación Provincial de Cultura? ¿Sería adecuado vincular la producción narrativa con algún tipo de proyecto multimedia?
GA - No sólo sería adecuado, sino muy deseable, máxime atendiendo a la filosofía de esta nueva etapa de la colección. Eso que dices del cortometraje sería una aventura sensacional. Pero, claro, todo dependerá de la vocación expansiva que los responsables políticos quieran dar a Alumbre. Estaría estupendo, por ejemplo, atrevernos en un futuro próximo con vertientes más multimedia, y pienso en disco-libros u otros formatos visuales. De todas formas, cierta dimensión interdisciplinar sí que ya está muy presente en la colección gracias al extraordinario e imaginativo trabajo de diseño de Raúl Gómez, que hace del objeto-libro algo más que un simple soporte para las palabras.
RV - Si una edición pública como esta tiene un sentido es apoyar a los jóvenes escritores, a la gente que está empezando, a los nuevos valores. ¿Crees que es posible crear un espacio para aquellos que no suelen encontrarlo en el mundo editorial comercial?GA - Perdóname si insisto en que ese espacio pasa necesariamente por redimensionar las repercusiones de la colección en los lectores y los circuitos provinciales que ya están funcionando estupendamente pero que nadie aún ha vinculado a estos libros. Dado que hablamos de una “editorial” sin ánimo de lucro y financiada con dinero de todas y todos, hay un margen enorme de libertad para que los libros tengan vida real más allá de su mera publicación. El espacio natural para estos libros es el de los lectores y las bibliotecas de la provincia. Los autores serían leídos, que es como mejor se les puede promocionar, y los lectores tendrían acceso fácil a autores de la provincia. Esto, creo, es lo justo y es lo necesario.

RV - Sería interesante a tu juicio ir elaborando una antología de jóvenes autores gaditanos a partir de los libros que se han publicado en la Colección de Bolsillo en sus distintas etapas? ¿O tienes una propuesta diferente?

GA - Creo que sería más fértil e interesante una antología de autores no publicados aún. Hay disperso por toda la provincia un número importante de escritoras y escritores nuevos, que no necesariamente jóvenes (aunque a los jóvenes hay que brindar especial ayuda, claro), a los que no se presta mucha atención. Hay comarcas bastante desasistidas en estos aspectos. Pienso en la Janda, la Sierra o el Campo de Gibraltar, donde muchos autores emergentes viven aislados del fragor de la “corte” capitalina, trabajando en su escritura con talento y entrega. Una antología cuidadosa que tome el pulso a esa nueva narrativa gaditana, por ejemplo, me parecería un apasionante y necesario proyecto para el siguiente número de Alumbre.