15 noviembre 2012

Las montañas

Cito de nuevo a Dogen:
Ahora bien, cuando los dragones y los peces ven el agua como un palacio, es lo mismo que cuando los seres humanos ven un palacio. No creen que fluya. Si un extraño les dijera: «lo que veis como un palacio es agua que corre», los dragones y los peces se sorprenderían, así como nosotros nos sorprenderíamos si nos dijeran: «las montañas fluyen».

(...)

En cuanto a los pueblos y ciudades, son –para los que saben ver– viejos troncos de árboles, grava de los ríos, charcos de petróleo, quemas y desguaces, restos de crecidas, colonias de corales, nidos de avispas, colmenas de abejas, leños podridos, capas de estratos, pilas de guano, banquetes, cenadores para el cortejo y el pavoneo, atalayas de roca y apartamentos para topillos. Y para unos pocos también hay palacios.


El eterno caminar de las montañas azules
Gary Snyder