24 noviembre 2016

Todos los prisioneros necesitan saber cómo es un árbol

Con Marcos y Alberto



Piensa en un árbol bajo la cruel ventisca.
En la espiga bajo el copo abrasador,
bajo el puño del tiempo.
Piensa en las ramas
que arañan la sórdida luz
en el gélido beso de la prisa.
Piensa en un árbol en lo más crudo del otoño
cuando otoño adormece el pulso de su savia*.
Piensa desde la raíz a la hoja,
desde el tronco leñoso
hasta el numen en las bodegas de la madera,
bajo la más cruel ventisca.
Piensa que aún apuesta por la primavera.




*Verso tomado del poemario País, Libros de la Herida, 2009, de Alberto Porlan.


De "El libro de la servidumbre", Germanía, 2011.