25 noviembre 2016

La nueva inquisición



David Monthiel




¡Qué falta de entrañas! Qué falta de humanidad. Antes no existían estos inquisidores, esa caterva de gente con apellidos simplones que te hace un guiñapo con su poder, con sus redes, con su humor zafio, con su falta de educación, con su tanto twitter de pago y tanta opinión. Antes no te dejaban a oscuras para poder pulirte tu sueldo ilegal de cuatrocientos euros en felicidad de centro comercial en el Black Friday. Inaudito.

      —Con lo bonito que es el derroche energético cuando se produce.

    ¿Es que no se tiene tacto para poner en la picota la presunción de inocencia? ¿Por qué esta gentuza lo critica todo y no respeta las grandes cosas que se van a hacer por ellos?¿Es que nadie puede verlo, por muy canalla que sea? ¿Cuándo han sido el odio y el rencor el motor de militantes políticos? ¿Cuándo el mayor eje de un programa político e ideológico era la destrucción del adversario?

   ¿No es un problema esta falta de valores cuando se quieren reabrir, una y otra vez, las heridas del pasado de esa gente que aún está pensando en cosas que no le interesan a la ciudadanía? ¿Son tan sucios y retorcidos que no reconocen que lo pasado, pasado está? Y que hay que respetar a aquellos que creen en una causa justa frente a esas antiguas generaciones que amorales, mal educadas, son tan rencorosos. Son unos amargaos que quieren juzgar a los que mantienen el pulso firme en momentos tan difíciles para forjar una nación.

            ¿Dónde están los pensadores o los que analizan los comportamientos de la sociedad? ¿Es que nadie se da cuenta de que quieren lo mismo de siempre? ¿Nadie se da cuenta de que lo han destruido todo? ¿Nadie se da cuenta de que quieren ponerte multas y quitarte tus pisos de VPO con los que especulas, expropiarte tus tierras en las que haces lo que te da la gana, investigar tus cuentas para buscarte las cosquillas y tengas que plegarte a las viejas tradiciones para conseguir contratos públicos? ¿Nadie se da cuenta de que van a cobrarte más impuestos cuando eres tú el que da riqueza? ¿No ven que una verja no detiene las amenazas que nos acechan?

             ¿Nadie se da cuenta de que van a convertir en un héroe a alguien por ser imputado y por seguir viajando y viviendo de las rentas?

            —Cuánta mediocridad y envidia.

            Menos mal que ahora "las hienas" estarán distraídas lamentándose, acumulando piropos. Y dejarán el escrache de las magníficas personalidades que ha marcado y marcarán un hito en la historia reciente. ¿Un minuto de silencio?

            —Ni de coña.

     Menos mal que en la opinión pública y los medios democráticos nunca caen en estas estrategias de escribir, prejuzgar o insultar como hacen en sus redes, en sus microuniversos amorales y políticamente correctos. Menos mal que los medios honrados no ceden ante la hipocresía que estamos sufriendo. Menos mal que lo que han creado estos inquisidores también les puede tocar. Y pronto tendremos otro montajito, otro escándalo, otra acusación, otra hoguerita, otra imputación, otra prueba de lo malos malísimos que son.

            —Impíos.

            —Inquisidores.

            —Hienas.

            Y menos mal que yo, como presidente electo de los Estados Unidos, tengo la conciencia limpia y tranquila.