17 junio 2005

POEMAS DEL TRABAJO III- Los poemas del tajo

Si fuéramos peces panza arriba en el alba
y no ser animales de branquias rotas
tras el sucio cristal del autobús,
seca pecera de una aletargada morralla
que se tragó todos los anzuelos
para ganarse los pocos panes y los peces.
Si fuera cauce breve este camino de muertos
hasta el desagüe donde nos secamos
y por un instante hundirme dormido
en los cercenados ríos de la pereza,
en el lecho azul de las aguas marinas
donde las ánforas guardan los besos.
Si fuera la ganancia de pescadores
un río revuelto que hostigara sus piscinas,
si fuéramos océanos sus cuellos ciñendo,
no turbios remansos que la grande negaron
y no supieron de la marca de la crecida.
Regresan a su cauce cada mañana
como avenidas empantanadas de humo.
Porque es necesaria para beber, dicen.

En el delta nos esperan sus redes.